Viajes
10 lugares emblemáticos que fotografiar en París (¡algunos te sorprenderán!)
Desde iconos resplandecientes hasta miradores escondidos, estos son los puntos fotográficos parisinos que no te fallarán


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Desde iconos resplandecientes hasta miradores escondidos, estos son los puntos fotográficos parisinos que no te fallarán


París es una ciudad construida para la fotografía. Sus grandes bulevares, sus resplandecientes riberas y su arquitectura atemporal la hacen infinitamente fotogénica. Desde los iconos más obvios hasta ángulos secretos que la mayoría de los turistas pasan por alto, cada rincón ofrece una historia. Independientemente de si fotografías con un smartphone o con una cámara réflex, estos 10 lugares son los puntos de partida perfectos para tu primera visita a la Ciudad de la Luz.
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Es innegable: la Torre Eiffel es el monumento más fotografiado de París. Pero en lugar de apretujarte bajo sus arcos de hierro entre las multitudes, dirígete a los Jardines del Trocadero, al otro lado del Sena. La amplia terraza que hay aquí te ofrece una vista panorámica y simétrica que enmarca perfectamente la torre.
La mañana a primera hora es ideal: la luz dorada suaviza el acero y te evita en buena medida las multitudes. Si la visitas de noche, espera al destello que se produce cada hora (5 minutos después de la hora en punto) para lograr una toma mágica de larga exposición.
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Notre-Dame sigue siendo uno de los monumentos más evocadores de París, incluso mientras continúa la restauración tras el incendio del 2019. Aunque mucha gente la fotografía de frente desde el Parvis de Notre-Dame, intenta rodearla y capturarla desde la plaza Jean XXIII.
Este pequeño jardín ofrece un ángulo más tranquilo y dramático del ábside y los arbotantes, una obra maestra de la arquitectura gótica. Llega a última hora de la tarde para disfrutar de una luz suave y, si puedes, incluye los árboles circundantes en tu composición para crear un marco natural.
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La Pirámide del Louvre es toda una declaración de diseño moderno con el envidiable telón de fondo del museo más grande del mundo. El contraste de su estructura de vidrio y acero con los ornamentados muros del palacio la convierte en un sujeto imprescindible.
Ve durante la «hora azul», justo después de la puesta de sol, cuando la pirámide se ilumina, pero el cielo aún conserva algo de color. Sitúate en el borde del patio central para aprovechar los reflejos en los estanques de agua. Si buscas algo diferente, intenta una composición de primer plano desde un lateral de la pirámide para resaltar su patrón geométrico.
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En lo alto de la colina de Montmartre, la basílica del Sacré-Cœur domina el horizonte norte. La mayoría de la gente hace sus tomas desde la base de las escaleras, pero para obtener una fotografía todavía mejor, sube hasta la propia cúpula.
Las vistas abarcan por todo París, lo que la hace que esta ubicación sea perfecta para hacer fotos de paisajes urbanos amplios. Si prefieres mantener tu atención a nivel del suelo, pasea por las calles traseras de Montmartre; hay callejones empedrados, como la Rue de l’Abreuvoir, que ofrecen escenas cautivadoras en las que asoma la cúpula blanca.
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París está llena de puentes fotogénicos, pero el Puente Alejandro III es, posiblemente, el más ornamentado. Sus farolas de Art Nouveau, estatuas doradas y vistas tanto de la Torre Eiffel como de Les Invalides lo convierten en un punto fotográfico clásico.
Ve al amanecer para encontrar las aceras del puente vacías, o por la noche, cuando el puente está cubierto por un fulgor cálido. Encuadra la Torre Eiffel al fondo para lograr la toma parisina por antonomasia, o gírate hacia la cúpula dorada de Les Invalides para buscar una perspectiva fresca.
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A poca distancia del Campo de Marte, la Rue de l’Université es una de las favoritas de los instagrammers por su espectacular vista de la Torre Eiffel a nivel de calle. La calle estrecha guía la mirada directamente hacia el entramado de hierro, con edificios de estilo Haussmann flanqueando cada lado.
Es mejor hacer tus fotos temprano por la mañana para evitar los coches aparcados y el tráfico denso de peatones. Para añadir interés, espera a que pase un ciclista o un peatón para dar escala y vida a tu encuadre.
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Si tienes antojo de color, la Rue Crémieux es el lugar ideal. Esta calle peatonal en el distrito 12.º está bordeada de casas pintadas en tonos pastel, macetas con flores y detalles peculiares: un contraste sorprendente con los bulevares más formales de París.
Ve a media mañana, cuando la luz es suave, y sé respetuoso: es una calle residencial. Céntrate en los portales, los alféizares de las ventanas y los detalles de primer plano para capturar el encanto de la calle sin molestar a quienes viven allí.
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El Arco del Triunfo es impresionante de cerca, pero para una composición dramática con líneas de fuga, fotografíalo desde el extremo inferior de los Campos Elíseos. La amplia avenida lleva la mirada directamente hacia el monumento, especialmente por la noche, cuando las estelas del tráfico añaden movimiento a la toma.
Para probar algo especial, sube al propio Arco. La vista panorámica de la ciudad, con la Torre Eiffel en una dirección y La Défense en la otra, hace que el ascenso merezca la pena, especialmente al atardecer.
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Escondida por encima del bullicio del Boulevard Haussmann, la terraza de la azotea de las Galeries Lafayette ofrece uno de los mejores miradores gratuitos de la ciudad. Desde aquí, tendrás una posición privilegiada sobre la Ópera Garnier, la Torre Eiffel y más allá.
No te pierdas la «hora dorada» para obtener una luz suave y favorecedora sobre los tejados. La terraza es amplia, por lo que puedes experimentar fácilmente con diferentes composiciones, tanto si buscas panorámicas de gran amplitud o planos arquitectónicos más cerrados.
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París no es solo monumentos y avenidas. El Parc des Buttes-Chaumont, en el distrito 19.º, ofrece colinas escarpadas, cascadas y un pintoresco templo encaramado en un acantilado.
Sube al Temple de la Sibylle para disfrutar de un panorama sorprendente del Sacré-Cœur a lo lejos. Al estar alejado de la ruta turística habitual, es más fácil capturar imágenes tranquilas y atmosféricas, especialmente con la niebla de la mañana o la luz de la última hora de la tarde.
París consiste en mezclar lo icónico con lo inesperado. Aunque ningún viaje a la ciudad está completo sin la Torre Eiffel o el Louvre, a menudo son los rincones más tranquilos (una calle escondida, una terraza en una azotea o un parque modesto) los que te ofrecerán las fotos más memorables.