Viajes

Capturar el viaje, no solo el destino

Desde ventanillas de avión hasta vagones de tren, un fotógrafo nos explica cómo capturar esos momentos intermedios que hacen que viajar sea realmente memorable.

Smiling dark-haired man in a black suit and open-collar white shirt, head-and-shoulders portrait on a dark background.

Luke Abrahams

Redactor y editor

8 abr 20266 min

Capturar el viaje, no solo el destino
Capturar el viaje, no solo el destino

«Lo importante es el viaje, no el destino». Es algo que me repito una y otra vez en cuanto salgo de casa y emprendo el camino hacia alguna maravilla lejana al otro lado del planeta. Viajar es, ante todo, movimiento, pero rara vez nos detenemos a apreciar los placeres de vivir en ese transcurso en lugar de centrarnos solo en el resultado. Al contrario, solemos quejarnos de los contratiempos: vuelos retrasados, trenes cancelados y taxis que llegan tarde para ir al aeropuerto. Pero eso es parte de la gracia, ¿no? Sin el esfuerzo, el estrés y las sorpresas inesperadas, viajar sería sencillamente aburrido.

En fotografía, crear un diario (ya sea visual o escrito) convierte los recuerdos en historias. Para quienes están detrás del objetivo, esto significa apreciar toda la puesta en escena en lugar de centrarse solo en la toma final. Piensa en ello como vivir constantemente en una especie de limbo creativo entre el trayecto y el destino. Al igual que en una película, el desarrollo supera a la resolución final, y eso es parte de capturar el encanto global del viaje.

Toma como ejemplo los viajes en avión. Desde el momento en que te despiertas, la emoción crece hasta que llegas al mostrador de facturación. Ese subidón de adrenalina se transforma de repente en una sensación de alivio en cuanto despegas y ves cómo el mundo, ahí abajo, se convierte en un mar de nubes. Es como si todos los problemas de la vida dejaran de importar, y eso es parte de la emoción.

En fotografía, crear un diario convierte los recuerdos en historias. Para quienes están detrás del objetivo, esto significa apreciar toda la puesta en escena en lugar de centrarse solo en la toma final

Foto: Luke Abrahams

Foto: Luke Abrahams

Luego está el viaje en tren, el punto cero de la nostalgia retro. Ya sea en un lujoso coche cama hacia ninguna parte o en un tren de cercanías para ir a la oficina, el balanceo rítmico e hipnótico de un vagón es la epítome del «slow travel». A través de esos grandes ventanales, tu asiento es un lugar para la reflexión y la curiosidad, donde reina el arte de disfrutar a un ritmo pausado; un lujo en esta era de prisas.

Cuando fotografías cualquier medio de transporte, la preparación, la composición y los ángulos son clave. Primero, asegúrate de usar un ISO bajo para minimizar el ruido y utiliza la prioridad de apertura (f/8 - f/16) para obtener una gran profundidad de campo. La idea tras estos ajustes es capturar el movimiento o dar una sensación de dinamismo en la perspectiva de la imagen. Para el desenfoque de movimiento, configura la cámara con una velocidad de obturación más lenta (por ejemplo, de 1/30 s a 1/60 s) y sigue el vehículo con la cámara para capturar el efecto deseado. Para las estelas de luz, utiliza un trípode y una exposición larga. Esto es especialmente útil en fotografía nocturna o si quieres capturar satélites en movimiento mientras vas en un jeep de safari o en una moto.

Foto: Luke Abrahams

En cuanto a los ángulos, todo depende de tu enfoque. Si vas en avión, aleja el zoom y luego acércate suavemente hacia adentro, enfocando de fuera hacia el interior. El truco es enfocar el objeto más lejano (una montaña o un río) y dejar que el marco de la ventanilla haga el resto. Lo mismo ocurre cuando intentas fotografiar un vehículo rápido como un tuk-tuk. Aquí es donde la «regla de los tercios» resulta muy útil. En resumen, consiste en situar el punto focal clave (el vehículo o los faros) a lo largo de las líneas imaginarias de una cuadrícula de 3x3 en lugar de simplemente centrarlo. El efecto es una foto más equilibrada, dinámica y atractiva, que permite al espectador explorar toda la escena en lugar de un solo punto principal. Piensa en ello como si capturaras un momento fugaz en el tiempo y la técnica fluirá sola.

Si vas en avión, aleja el zoom y luego acércate suavemente, enfocando de fuera hacia el interior. El truco es enfocar el objeto más lejano (una montaña o un río) y dejar que el marco de la ventanilla haga el resto

Fotos: Luke Abrahams

Y luego, también está la perspectiva. Al fotografiar cualquier objeto en movimiento, date espacio. Aléjate y utiliza una distancia focal más larga. Esto ayuda a evitar distorsiones y añade profundidad y amplitud a la fotografía. Agacharse también puede aportar interés al encuadre, además de realzar la profundidad y el tamaño del sujeto. La iluminación, como siempre, desempeña un papel integral. El amanecer o el atardecer son los mejores momentos y añaden una capa extra de sentimiento a la imagen. Si te resulta complicado, usa un filtro polarizador para reducir los reflejos. Esto es especialmente útil si fotografías a través de parabrisas o sobre el agua, permitiéndote ver tanto el interior del vehículo como el exterior.

La fotografía de transporte también trata sobre esos momentos espontáneos. Sin las personas, rara vez se siente la emoción de la experiencia. Si vas a fotografiar a gente, silencia el obturador, deja espacio suficiente o, simplemente, pide permiso. Cuanto más natural sea la pose, mejor; y si puedes, captura rostros en lugar de nucas, ya que cuentan una historia más personal y llena de matices. Piensa en sonrisas, lágrimas y risas. La clave es que el momento resulte tan cercano y atractivo que el espectador sienta algo al verlo.

Foto: Luke Abrahams

Los interiores son otro punto fuerte. Céntrate en los diales, los uniformes de los revisores, las insignias, el dibujo de los asientos, los colores vivos y las texturas. Todos estos detalles añaden contexto y, en algunos casos, transmiten mejor la sensación de lugar y tiempo que el propio medio de transporte.

Foto: Luke Abrahams

Fotos Luke Abrahams

Buscar el momento adecuado también es esencial. Si estás en un barco o en un helicóptero, planifica y mide el ritmo de tu toma y, si tienes tiempo, busca imágenes previas de lo que planeas fotografiar para saber qué esperar. Es bienc onocido que los helicópteros son difíciles de fotografiar, no solo por la velocidad, sino también por el movimiento de las hélices. Y si te encuentras en uno, siéntate en el lado opuesto a la dirección del sol para reducir los reflejos. En los vuelos con helicóptero de puertas abiertas, sentarse en la parte trasera ayuda a reducir el ruido visual y el desenfoque. El viento es menos feroz allí y podrás posicionar y estabilizar la cámara con mayor facilidad.

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