Capturar el mes
Comencé con la logística del desafío una semana antes de noviembre: contactando a amigos, colegas, compañeros de equipo e incluso amigos de amigos. En realidad, no conocía a 30 hombres, o al menos no a 30 con los que pudiera ir a caminar. Así que hubo que resolver muchos problemas a la hora de asignar a alguien diferente cada día del mes. Cuando llegó la primera caminata, solo tenía a 15 personas confirmadas para acompañarme.
Hacer las fotos con todos los hombres fue complicado. No tengo un talento natural para hacer fotos y, como muchas de las caminatas eran después del trabajo, tuvimos que hacerlas en la oscuridad. Me concentré en buscar la mejor iluminación posible, asegurándome de que nuestros rostros se vieran claramente en cada toma e incluyendo un fondo interesante si se podía. Para facilitar la labor, en especial en relación con los fondos, utilicé una lente de cámara de 0.5x, que resultó muy útil para experimentar más con los ángulos.
Antes de que comenzara el desafío, me había dicho a mí mismo que debía estar preparado para que hubiera algunas sorpresas, especialmente al hacer las caminatas en Londres. Estas llegaron en forma de mal tiempo, retrasos en el transporte, cierres de parques, cancelaciones de última hora y más. La mayoría de ellas se superaron simplemente aguantando el tipo: caminar bajo la lluvia, de hecho, no es tan malo. Sin embargo, reorganizar las caminatas a veces requería varios días de gestión, dependiendo de la disponibilidad de la gente. Cuando llegó el día 20, estos problemas se volvieron cada vez más difíciles de superar. Me estaba cansando, física y socialmente, me estaba quedando sin gente a quien preguntar y sentía que ya no me quedaba tiempo para mí. Pero me espolearon los amigos y la familia, y recibí una cantidad abrumadora de apoyo en las redes sociales en respuesta a las actualizaciones que publicaba cada día.