Historias

La vida en imágenes: terapia del rechazo con Sophie Jones

Desde pedir gasolina gratis hasta ponerse a vitorear en público, Sophie Jones transforma los momentos incómodos en herramientas de resiliencia, y enseña a otros a hacer lo mismo

A woman with long blonde hair sits in a cozy living room, smiling, with a laptop on her lap. A fireplace and bookshelves are in the background.
A woman with long blonde hair sits in a cozy living room, smiling, with a laptop on her lap. A fireplace and bookshelves are in the background.

La primera vez que ves a Sophie Jones entrar decidida a un supermercado con un vestido de novia, sientes esa punzada instintiva de vergüenza ajena; de esa que casi te hace apartar la mirada de inmediato. Pero Sophie no rehúye esta emoción: ella sigue adelante.

La terapia del rechazo, tal como la describe Sophie, es una serie intencionada de tareas diseñadas para hacerte sentir incomodidad a propósito: una invitación diaria y estructurada a escuchar la palabra «no», a sentir el rubor de la exposición y a seguir adelante. La práctica de Sophie comenzó como un reto de 30 días en mayo de 2024, enfrentándose a una tarea incómoda al día, cada día... y no ha parado desde entonces.

Algunos de los retos son divertidos (una salutación a grito pelado en un avión, pedir prestado el casco a una paleta); otros son más audaces, como pedir gasolina gratis y sobrevivir a ese silencio sepulcral que se produce tras hacerlo. Sin embargo, lo importante no son las respuestas afirmativas (aunque recibe muchas), sino la tolerancia que Sophie ha desarrollado ante esos sentimientos que la mayoría de nosotros tanto nos esforzamos por evitar. Cuando habla, explica con una claridad desarmadora la importancia de estos ejercicios: superar antiguos duelos, la huella de las exclusiones de adolescencia y la forma en que el sentido del ridículo puede llegar a empequeñecernos.

Nuestro breve vídeo (en inglés) narra esa transformación y la plasma en las páginas de un fotolibro de Popsa: un registro sin filtros de los momentos tal como se vivieron. Si la terapia del rechazo parece un desafío, Sophie la redefine como una cuestión de higiene: pequeñas y repetidas exposiciones que te vuelven más valiente de lo que eras el día anterior.

Los cinco mejores consejos de Sophie para iniciarse en la terapia del rechazo

  1. Cuando conducimos, escuchamos música y vibramos con ella; disfrutamos de la vida. Pero solemos dejar de cantar al detenernos en un semáforo porque somos conscientes de que hay gente a nuestro alrededor. Así pues, practica el seguir disfrutando y moviéndote al ritmo de la música (acostumbrarte a ser visto por los demás es una práctica útil). Después, simplemente puedes arrancar y marcharte, de modo que no tienes que enfrentarte al rechazo o a la vergüenza en persona.

  2. Hazle un cumplido a un desconocido y deséale que tenga un buen día.

  3. Pídele prestado un cepillo para el pelo a una amiga. ¿Le gustaría que le prestaras tu perfume? ¿O quizás quiere un chicle?

  4. Si quieres ponerte a prueba, puedes pedirle a un camarero un descuento en el café.

  5. Cuando estés en una tienda y necesites ir al baño, pregunta si puedes usar el baño del personal.

Animo encarecidamente a quienes están empezando con la terapia del rechazo a que se lo tomen con calma. Es algo que genera ansiedad, por lo que es importante practicarlo de una manera que te resulte cómoda.

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