Viajes
21 fotos: la magia atemporal de Cornualles
Entre paisajes, arte y escenas cotidianas, Milly Kenny-Ryder retrata el alma de un lugar marcado por la historia y la naturaleza


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Entre paisajes, arte y escenas cotidianas, Milly Kenny-Ryder retrata el alma de un lugar marcado por la historia y la naturaleza


Milly Kenny-Ryder es una escritora de viajes y fotógrafa afincada en Londres y le apasiona descubrir los lugares a través de su gastronomía, cultura y diseño. Como cofundadora de Weekend Journals, lleva años documentando destinos con una mirada muy personal y un gran ojo para los detalles. En esta ocasión, orienta su cámara hacia un lugar muy cercano a su corazón, y nos revela sus paisajes, sus tradiciones y su espíritu creativo.
En una familia de cuatro hermanos, las vacaciones suelen decidirse según lo que sea logísticamente posible. Y luego, ya en destino, toca improvisar diversión en grupo. Para mi familia, Cornualles era perfecto. Todos nos apretujábamos en el monovolumen de mis padres, cargados de tentempiés infinitos y una lista de canciones nostálgicas, cortesía de mi padre, que es el rey de los recopilatorios.
Al ser una familia artística, Cornualles les resultaba muy atractivo a mis padres. No solo por ser la tierra de pioneros como Barbara Hepworth y Ben Nicholson, sino también por su larga tradición artesanal. Y, claro, por su belleza natural, que es innegable: largos paseos y patatas fritas en la playa solían formar parte indispensable de nuestro plan, uin plan perfecto para una familia con cuatro críos inagotables.
El estudio en el jardín de esculturas de Barbara Hepworth. Foto: Milly Kenny-Ryder
Cuando mi marido, Simon, y yo lanzamos nuestra editorial de guías de viaje, Weekend Journals, hace ya diez años, Cornualles nos pareció el primer destino natural para redescubrir y documentar. La familia materna de Simon es originaria del oeste de Cornualles, y él también veraneaba allí cada año de pequeño. Invitamos a mi hermano pequeño, Gabriel, que es un fotógrafo con mucho talento, para que se encargara de las imágenes principales. Yo escribí los textos y Simon diseñó la maqueta y el estilo del libro.
Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
La cualidad atemporal de este destino es idónea para hacer fotografías. La luz mágica, las vistas costeras y los pintorescos pueblos pesqueros que no han cambiado con el tiempo hacen que todo fluya. Aunque da gusto dar visibilidad a los prósperos negocios locales, el verdadero telón de fondo de nuestros libros siempre ha sido la belleza natural del lugar, y en Cornualles de eso hay a raudales. Puedes pasarte horas caminando para dar con la foto perfecta, o simplemente sacar la cámara por la ventanilla en cualquier momento y captar una imagen improvisada, pero muchas veces más auténtica, de la vida real en Cornualles.
Foto: Milly Kenny-Ryder
El atractivo de Cornualles cambia con cada estación, lo que convierte esta región en un destino ideal durante todo el año. En invierno, los paisajes áridos y los pueblos vacíos transmiten un aire misterioso y fascinante. La primavera trae grupos de aulagas amarillas que brotan como promesas. En otoño, el clima se vuelve brumoso y todo se tiñe de tonos más suaves. Y el verano lo inunda todo de luz y movimiento: las aguas turquesas brillan y las playas se llenan de turistas que devoran helados.
Foto: Milly Kenny-Ryder

Foto: Milly Kenny-Ryder

Foto: Milly Kenny-Ryder

Foto: Milly Kenny-Ryder

Foto: Milly Kenny-Ryder

Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
Cada una de nuestras guías incluye unas 40 recomendaciones: lugares que queremos destacar y compartir con entusiasmo. Incluimos hoteles boutique, restaurantes gastronómicos, galerías contemporáneas y jardines bien cuidados. Todos tienen algo que los hace especiales. En Cornualles, algunos de nuestros imprescindibles son Crocadon Farm, Jubilee Pool, St Eia y Tremenheere Sculpture Gardens.
Las tomas de estos espacios muestran lo mejor de cada sitio. Las fotos de comida se preparan con sensibilidad, y los interiores aparecen vacíos a propósito. Esta decisión permite contar la historia de cada lugar de forma visual, cuidada y sin distracciones. No queremos que nada aparte la atención de lo esencial: descubrir el alma del sitio. Siempre que es posible, usamos solo luz natural, que revela los matices y las texturas con una claridad coherente en todo el libro. La edición se limita al mínimo.
Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
El enfoque cambia cuando se trata de escenas al aire libre y sujetos naturales. Cuando trabajamos en un nuevo libro, solemos ir justos de tiempo, así que estamos a merced del clima británico, siempre tan impredecible. La luz del sol, cuando es demasiado intensa, puede ser una de las condiciones más difíciles: lo inunda todo y borra los detalles más sutiles. Por lo general, las estaciones menos extremas ofrecen la mejor luz ambiental para nuestras fotos de paisaje.
Gabriel suele usar una cámara analógica para exteriores, lo que le da más control sobre el color y las texturas, y también más margen a la hora de editar el resultado. Configurar una cámara de carrete lleva más tiempo, así que exige planificar más y disparar con menos improvisación. Sus imágenes pueden resultar abstractas o poco convencionales, porque prioriza las formas y las líneas. Así consigue fotos que atrapan la mirada y dan pie a la reflexión.
Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
Weekend Journals busca ofrecer una mirada distinta a cada destino. Evitamos las playas más evidentes y los lugares de postal para centrarnos en rincones con historia propia, que cuentan relatos más discretos pero memorables. Las formaciones rocosas con carga histórica o espiritual siempre han sido un tema importante para nosotros, como Mên-an-Tol (que en córnico significa «piedra del agujero»), una roca con un orificio central de 1,2 metros que se cree que data de la Edad de Bronce.
Los clootie trees de Cornualles son otro de nuestros elementos favoritos: árboles antiguos y mágicos cubiertos con retales de tela y cintas. El que está junto al pozo de los deseos de Madron tiene un valor especial para mí, porque mis hermanos y yo solíamos visitarlo de pequeños. Cada año dejábamos un trozo de tela y le confiábamos un deseo a ese tronco sabio y viejo. Estos lugares sagrados permiten explorar el lado más mítico de Cornualles sin tener que enfrentarse a multitudes.
Foto: Milly Kenny-Ryder
Foto: Milly Kenny-Ryder
Hacia el final de cada libro incluimos entrevistas con algunos creadores y artesanos de la región. Estos secciones exclusivas ofrecen consejos valiosos y bien fundamentados para conocer el condado de una forma más auténtica. Las entrevistas se acompañan de una serie de fotos espontáneas, momentos que surgieron por sorpresa: un campo de vacas al atardecer o las callejuelas de un pueblo pesquero en plena faena. Esto nos permite mostrar una colección de imágenes menos planificada, que creemos capta la esencia de Cornualles desde nuestra propia mirada.