Aprovecha al máximo la luz natural
Creo que la luz natural es el elemento principal a tener en cuenta. Una foto con luz natural tiene un aspecto claro, muestra más detalle y presenta un tono y color más auténticos. Cuando hagas fotos en interiores, intenta colocar a tu animal de compañía cerca de una ventana con las luces apagadas (para eliminar tonos amarillentos). Y para obtener un efecto aún más especial, intenta que la luz caiga sobre el sujeto desde un lado en lugar de frontalmente. ¡El resultado será aún mejor!
Cuando hagas fotos en exteriores, intenta evitar el sol de mediodía, ya que crea una sombra cenital (como se ve en la Figura 1). Me parece que la luz más ensoñadora es la de las ocho de la tarde en verano, cuando la «hora dorada» está en su mejor momento. Otra opción aún mejor es usar la «hora azul», que te brinda una luz más fresca, justo después de que se haya puesto el sol (Figura 2). Así, las fotos tienen una tonalidad preciosa y uniforme.
Si tu animal de compañía tiene el pelo negro, te recomiendo encarecidamente hacer la sesión fotográfica en un día con nubes o bajo la luz de primera hora del atardecer. Puede ser todo un reto capturar el pelo negro y brillante de los perros y gatos. Si no tienes suficiente luz natural, sus detalles se pierden en las sombras. Con demasiada luz, se crea un brillo inadecuado por todas partes. Pero si logras una luz suave e indirecta, conseguirás resaltar los rasgos únicos de tu amigo peludo.