Si alguna vez has sacado tu móvil para fotografiar una puesta de sol gloriosa, o te has hecho un selfi favorecedor con la luz cálida de la tarde, quizá te hayas dejado hechizar por la hora dorada sin siquiera darte cuenta.
La hora dorada, también conocida como hora mágica, es ese momento justo después del amanecer o antes del atardecer en el que el sol está cerca del horizonte y lo baña todo con un brillo dorado y meloso. Desaparecen el resplandor intenso y las sombras duras del pleno día, sustituidos por una luz suave y unos tonos cálidos que hacen que todo parezca sacado de una película.
La luz de la hora dorada es la favorita de muchos fotógrafos porque favorece absolutamente todo. Suaviza los rasgos, añade forma y textura al paisaje, y hace que los colores cobren vida. En fotografía de viajes puede convertir una playa sin rasgos distintivos o un paisaje urbano gris en una escena rica y romántica, y el ángulo bajo del sol también te permite jugar con siluetas, destellos o sombras alargadas.
Y a diferencia de otros elementos en fotografía, no necesitas una cámara profesional para capturarla. Con solo tu móvil y unos cuantos trucos, puedes hacer fotos en la hora dorada que no desentonarían en una revista de viajes.
Entonces, ¿a qué hora es la hora dorada? La hora exacta cambia cada día y depende del tiempo y de dónde estés, pero, básicamente, es la primera hora después de que salga el sol y la última antes de que se ponga. Consulta tu aplicación del tiempo, pon una alarma temprano o retrasa un poco la cena y, si el pronóstico anuncia sol, ya lo tienes todo para aprovecharla.