Un encuentro fortuito en un piso del este de Londres llevó a Marc Sethi al mundo de la fotografía de festivales. Cubrió su primer evento gratis y, desde ahí, se convirtió en un experto en la materia. Ese primer encargo, el festival Latitude, le abrió las puertas a siete años como fotógrafo principal, y eventualmente lideró equipos en Reading, Leeds y el propio Latitude. A partir de entonces, su carrera despegó: Glastonbury, Coachella, Snowbombing, Outlook, Dimensions, Big Chill, entre otros, y además ha trabajado para revistas, agencias de comunicación y marcas globales.
«Tuve oportunidades increíbles y también mucha suerte al principio, además de contar con una ayuda enorme por el camino», cuenta Sethi, que trabaja como fotógrafo freelance desde hace más de quince años. «Lo que más me interesa de la fotografía son siempre las personas. Me emociona descubrir todas las formas en que nos relacionamos culturalmente como seres humanos.»
A lo largo de los años, también hizo fotos de músicos, futbolistas, retratos y reportajes editoriales. Hoy divide su trabajo entre clientes como Nike, Sony o la UEFA y proyectos solidarios con Mencap y London Youth. Pero los festivales aún ocupan un lugar especial en su vida. Por todo eso, Marc Sethi es una voz autorizada cuando se trata de captar la esencia única de los eventos en directo. Este verano, con un buen puñado de festivales a la vista, le preguntamos cómo es realmente ser fotógrafo de festivales... y cómo lograr mejores fotos.