Fotografía
Cómo hacer fotos impresionantes de la naturaleza en California (o en cualquier parte del mundo)
Once consejos para capturar la belleza natural del campo


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Once consejos para capturar la belleza natural del campo


Sophie Leclerc es una fotógrafa, excursionista y creadora de contenido al aire libre franco‑canadiense que vive en California. En su Instagram (@sophie.explores_) comparte excursiones de ensueño, guías de viaje y cartas de amor visuales al Estado Dorado.
Lo que he aprendido tras años de caminatas y fotos por toda California es que no necesitas equipo sofisticado para capturar la naturaleza en su mejor versión. Un buen ojo, un poco de paciencia y unos cuantos trucos sencillos son todo lo que realmente necesitas.
Tanto si persigues puestas de sol en la costa o paseas entre las secuoyas, estos consejos para principiantes te ayudarán a hacer fotos bellas y llamativas usando solo tu teléfono.
Foto: Sophie Leclerc
Una de las formas más simples de mejorar tu composición es usar la regla de los tercios. Imagina que tu encuadre está dividido en una cuadrícula 3×3 y trata de colocar los elementos clave fuera del centro: como una persona, un árbol o el horizonte. Este enfoque equilibra naturalmente la imagen y crea interés visual. La mayoría de las cámaras de teléfono tienen una opción de cuadrícula en los ajustes, así que actívala y juega con el encuadre. Cuando te sientas cómodo, prueba a romper la regla: coloca tu motivo justo en el centro para lograr una simetría audaz o deja que el espacio negativo domine la toma. Las reglas están hechas para que te las puedas saltar cuando ya entiendes cómo funcionan.
Foto: Sophie Leclerc
La hora después del amanecer y la hora antes del atardecer, conocidas como la
Foto: Sophie Leclerc
La naturaleza en lugares como California puede ser inmensa: los acantilados, las secuoyas y las dunas se extienden más allá del encuadre. Para darle al espectador una idea de esa escala, coloca a una persona en el paisaje. Una figura pequeña a distancia brinda contexto e impacto inmediatos. Viste algo de color vivo o claro para destacar, luego haz que alguien haga la foto desde lejos, o usa el temporizador y corre hacia el encuadre. ¿El resultado? Una escena que transmitirá sensaciones épicas y personales a la vez.
Foto: Sophie Leclerc
Las líneas guía, como senderos, cercas, ríos o pasarelas, son excelentes herramientas para conducir la mirada del espectador a través de la foto. Crean movimiento visual y ayudan a que tu imagen cuente una historia. Prueba a agacharte bajo un sendero, de modo que el camino se extienda desde el primer plano hasta el fondo. Este sutil cambio de perspectiva puede hacer que una escena sencilla sea mucho más dinámica.
Foto: Sophie Leclerc
Los marcos naturales añaden profundidad y foco a tus fotos. Ya sea un arco de árboles, una abertura en una cueva o un hueco entre rocas, colocar a tu sujeto dentro de un «marco» ayuda a que destaque. Muévete tú en lugar de mover al sujeto: ajusta tu ángulo o reposiciónate ligeramente hasta que los elementos a tu alrededor formen el encuadre perfecto.
La pausa tiene su lugar, pero el movimiento puede dar vida a una foto. Ya sea viento entre los árboles, olas rompiendo en la orilla o el flujo de una cascada, mostrar movimiento aporta energía y textura. Usa el modo ráfaga para congelar la acción fugaz o, si tu teléfono lo permite, prueba una app de exposición lenta para crear un efecto sedoso en el agua. Una roca o una mochila pueden servir como trípode improvisado si es necesario: simplemente mantente lo más inmóvil posible mientras la foto se expone.
Foto: Sophie Leclerc
Es fácil pasar por alto el fondo, pero puede marcar la diferencia entre una buena foto y una mala. Un inicio de sendero abarrotado o una distribución caótica de copas de árbol pueden distraer del sujeto. Busca la simplicidad: un tramo de cielo, una playa arenosa o un bosque denso. Estas áreas de «espacio negativo» ayudan a resaltar lo que realmente importa. Si es necesario, cambia tu posición, agáchate más o acércate hasta que el fondo trabaje contigo, no contra ti.
Foto: Sophie Leclerc
Los elementos atmosféricos como la niebla o el polvo no son obstáculos, sino oportunidades. Suavizan la luz dura, crean ambiente y añaden capas a tu escena. La niebla, en particular, actúa como un filtro natural, y es perfecta para capturar tomas etéreas de bosques o vistas costeras dramáticas. Mantente atento a los pronósticos meteorológicos y webcams: la niebla matutina es común a lo largo de la costa en verano, y la bruma otoñal en las secuoyas puede ser mágica.
Foto: Sophie Leclerc
Una gran foto no solo muestra dónde estás, muestra lo que está sucediendo. Piensa más allá del paisaje y busca pequeños momentos significativos: café hirviendo al amanecer, una lectura junto al río o un instante en que te atas las botas. Estas escenas intermedias cuentan una historia más completa. Dicen algo sobre ti, tu aventura y tu conexión con el lugar.
Foto: Sophie Leclerc
En los lugares populares, es fácil seguir a la multitud y tomar la misma foto que todos. Pero dar unos pasos fuera del camino trillado, literalmente, puede revelar algo mejor. Muévete, agáchate, sube a una roca o simplemente cambia tu ángulo. Un cambio de perspectiva, aunque pequeño, a menudo marca una gran diferencia. Es así como haces tuyo un paisaje familiar.
Foto: Sophie Leclerc
Las fotos borrosas no siempre se deben al enfoque, a veces es solo una mancha en el lente. Cosas como el protector solar, las huellas dactilares y la pelusa del bolsillo pueden empañar la imagen. Coge el hábito de limpiar el objetivo cada vez que saques el teléfono. Parece básico, pero es la forma más rápida de mejorar instantáneamente la calidad de tu foto. Un objetivo limpio equivale a una toma nítida. Así de simple.
Tanto si paseas por bosques de secuoyas, persigues luz en el desierto u observas la niebla avanzar desde los acantilados, California ofrece todos los ingredientes para imágenes inolvidables. No necesitas ser profesional. Lo que importa es percibir, de verdad, lo que te rodea. Prueba algunos de estos consejos en tu próxima excursión y observa qué cambia cuando te detienes y enmarcas el mundo como si importara. Porque allí fuera, realmente es algo determinante.