Tras su paso por el mundo de la fotografía del sector de la moda, el fotógrafo británico Josh Lawrence buscó algo que tuviera más significado para él. Un amigo suyo, que había visitado recientemente el lago de Atitlán en Guatemala, le recomendó viajar allí para documentar las ciudades y pueblos en esa zona. «Siempre me gusta experimentar la vida tal y como es, observar a las personas en el día a día de sus empleos», afirma el fotógrafo, que explica cómo se encontró fotografiando a hombres en barberías y mercados callejeros mientras trabajaban o pasaban por allí.
Los sujetos que Lawrence capta con su cámara durante sus viajes pueden parecer corrientes y molientes a primera vista, pero, bajo su objetivo, se convierten en algo especial y digno de atención. «Siempre quiero ayudar a la gente a sentirse vista. Es como si al fotografiarlos les dijera "¡Hey, te veo!". Algo así como un reconocimiento».