Viajes

Cómo fotografiar monumentos icónicos sin las multitudes

Sigue nuestros consejos para esquivar a los turistas y capturar tomas de los lugares más memorables del mundo

View of the Colosseum in Rome, partially obscured by leaves, under a clear blue sky.
View of the Colosseum in Rome, partially obscured by leaves, under a clear blue sky.

Imagina la escena: tu pulso aumenta mientras caminas por calles desconocidas, por fin viviendo un viaje que llevabas planeando meses. Un par de calles más y llegarás a ese monumento que has soñado ver en persona. Sin embargo, al doblar la esquina, descubres rápidamente que no has sido la única persona en tener esa idea: el objeto de tus deseos fotográficos solo es visible por encima de una multitud que se agolpa y se mueve con lentitud.

Es una situación habitual que tiene el potencial de deslustrar un recuerdo que, de otro modo, sería glorioso; pero no tiene por qué ser así. Con un poco de investigación y la estrategia adecuada, podrás reescribir este guion. Experimenta a tu manera los monumentos más icónicos del mundo y obtén fotografías inolvidables que atesorarás para siempre.

Hay muchos factores que pueden marcar la diferencia: elegir la hora del día en que realizas la visita, encontrar un punto de observación alternativo, aplicar un poco de magia técnica o investigar opciones de acceso para obtener una perspectiva privilegiada antes o después de que lleguen los visitantes. A continuación exploramos cómo fotografiar seis monumentos mundialmente famosos sin las multitudes.

The Eiffel Tower at sunset, with a clear sky, people taking photos, and a bird flying above.

Pexels

Torre Eiffel, París

La maravilla de hierro forjado de Gustave Eiffel llegó al horizonte de París en ocasión de la Exposición Universal de 1889 y, a pesar de las críticas iniciales de algunos sectores, ha perdurado como emblema de la ciudad. Su estatus de estrella también la convierte en un imán de turistas, y se estima que atrae 20 000 visitantes cada día.

A pesar de esto, fotografiar la Torre Eiffel sin multitudes sigue siendo posible. El momento es crucial: en los días laborables fuera de temporada hay menos gente. El amanecer (que cae entre las 5:45 y las 7:00, según la estación) te dará ventaja sobre la mayoría de los visitantes, incluso desde puntos de vista populares como el Campo de Marte y el Trocadero, además de la oportunidad de presenciarla bajo una suave luz dorada.

También puedes ir a puntos de observación menos conocidos, como la Avenue de Camoëns y la Rue de l’Université, que prometen menos tráfico peatonal y tomas menos congestionadas.

The Taj Mahal at sunrise, with its reflection in the long pool, surrounded by gardens and trees under a clear sky.

Unsplash

Taj Mahal, Agra

El Taj Mahal es la obra maestra de mármol blanco de la arquitectura indo-islámica (que se construyó como símbolo de amor eterno por el emperador mogol Shah Jahan en memoria de su esposa) y ha sido objeto de multitud de retratos emblemáticos. Puedes capturar su forma reluciente en todo su esplendor con un poco de planificación previa, y evitando los días festivos nacionales de la India y las vacaciones escolares. También puedes plantearte visitarlo durante la temporada de monzones (julio-septiembre), que, a pesar de la amenaza de lluvia, conlleva muchos menos turistas y una luz dramática.

Uno de los mejores consejos es dirigirse a la Puerta Este, algo menos concurrida, antes de que abra al amanecer y estudiar la toma que deseas con antelación, para que puedas ir directo a por ella al entrar. Por otro lado, mientras muchos se dirigen al estanque reflectante en el jardín Charbagh, hay otros lugares menos concurridos como el Mehtab Bagh (al otro lado del río) y el jardín trasero.

Sin embargo, para la clásica toma del estanque reflectante, una buena opción (aunque conlleva un coste adicional) es inscribirse en una sesión privada de fotografía al amanecer o en un tour que permita acceder temprano al recinto; con ambas opciones te saltarás la cola y podrás obtener impresionantes tomas sin multitudes.

Aerial view of Machu Picchu, an ancient Incan city with stone structures and terraces, surrounded by lush green mountains and misty clouds.

Pexels

Machu Picchu, Perú

Tal vez llegarás a la ciudad más grande del Imperio Inca tras una agotadora caminata de cuatro días por el Camino Inca. O quizás te subirás al autobús de media hora desde Aguas Calientes (aquí no juzgamos a nadie). En cualquier caso, espera quedar maravillado ante uno de los mayores logros artísticos y arquitectónicos de la Tierra. Enmarcado por espectaculares vistas andinas y definido por edificios intrigantes que juegan con alineaciones astronómicas, Machu Picchu es el sueño de un fotógrafo.

Para capturarlo en su momento más mágico (y no repleto de mochileros), programa tu llegada para antes de que abran las puertas (a las 6:00) o quédate hasta tarde (la mayoría de los que van a pasar el día se van a las 15:00), aunque esto requiere un permiso de tarde. También tienes la opción de pedir un permiso para el pico vecino, Huayna Picchu, que ofrece vistas panorámicas de Machu Picchu.

Sin embargo, las mejores oportunidades fotográficas están reservadas para los pocos afortunados (solo se emiten 500 permisos al día) que se atreven con el Camino Inca, que permite acceder al yacimiento antes que a los visitantes de un solo día. Esto incluye la Puerta del Sol, menos concurrida, que ofrece panoramas inolvidables dignos de preservar en un fotolibro.

The Colosseum at night, illuminated with warm lights against a deep blue starry sky, showcasing its ancient architecture.

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El Coliseo, Roma

Con casi 2 000 años de antigüedad, la forma inconfundible del Coliseo ha permanecido una constante en el horizonte de la ciudad. Esta hazaña de la ingeniería romana sigue luciendo majestuosa, con la pátina de desgaste que ha dejado en ella el tiempo. Se trata de una visita esencial para cualquiera que visite Roma, se encuentra entre las atracciones más concurridas del mundo, pero aun así se puede fotografiar sin multitudes.

Acércate después de que oscurezca, cuando sus bóvedas y arcos están bellamente iluminados y la concurrida Piazza del Colosseo se ha vaciado (generalmente después de las 11:00 durante la semana). Durante el día, busca el Parco del Colle Oppio o el mirador de Via Nicola Salvi; ambos ofrecen perspectivas menos concurridas con vistas al Coliseo. Aquí, un encuadre inteligente que utilice los árboles y detalles arquitectónicos como elementos en primer plano puede dar lugar a envidiables tomas sin gente.

The Pyramids of Giza under a cloudy sky, with a line of camels and riders crossing the sandy desert in the foreground.

Unsplash

Pirámides, Guiza

Erigidas entre la arena y el calor abrasador del desierto egipcio hace unos 5 000 años, las Pirámides de Guiza son una de las siete maravillas originales del mundo, y un viaje auténticamente imprescindible para muchos. Sin embargo, fotografiar estas estructuras impactantes, y la Esfinge que las custodia, requiere lidiar con esas mismas condiciones extremas y con las intensas luces y sombras que pueden marcar la diferencia entre una foto soberbia o desastrosa.

Busca la hora dorada, ya sea durante el amanecer o el atardecer, cuando la luz suave y cálida realza los tonos dorados de las pirámides. Si llegas temprano te encontrarás con menos grupos de visitantes, al igual que si programas tu visita durante el Ramadán o los meses centrales del verano. Sé creativo también con los ángulos, y usa grandes angulares e inclina la cámara hacia arriba para evitar a la gente; otra opción es aceptar que hay gente y reducir la velocidad de obturación para que, cuando caminen a través de tu encuadre, se muestren sus figuras en movimiento con un desenfoque dinámico.

Sydney Opera House with its iconic white sails, set against a clear blue sky and water, with the Harbour Bridge in the background.

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Ópera de Sídney, Sídney

Capturar tomas sin multitudes de la espectacular Ópera de Sídney no es fácil. Situada en el puerto de la ciudad con sus estructuras entrelazadas en forma de vela que se alzan hacia el cielo, suele ser el primer destino en la lista de cualquier visitante. Esto, junto con los entusiastas corredores matutinos y las frecuentes funciones nocturnas, conlleva que los momentos de tranquilidad son escasos.

El truco es encontrar tu propio punto de observación. Aunque los escalones y la explanada que conducen a la Ópera suelen estar abarrotados, puedes ir más lejos para encontrar excelentes puntos panorámicos alternativos. Una buena opción es la Silla de la Sra. Macquarie (Mrs Macquarie’s Chair), desde donde se ve la estructura con el puente de la bahía de Sídney de fondo. Otra alternativa, en la dirección opuesta, son los muelles de ferris de Circular Quay. O, para disfrutar del máximo tiempo a solas con este icono arquitectónico, también puedes alquilar un kayak, que te permitirá hacer fotos desde muchos ángulos y sin obstáculos.