Guías
Cómo elegir las mejores fotos para el fotolibro de tu bebé
Una fotógrafa familiar explica cómo convertir los momentos más cotidianos de tu bebé en un fotolibro lleno de significado que atesorarás para siempre


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Una fotógrafa familiar explica cómo convertir los momentos más cotidianos de tu bebé en un fotolibro lleno de significado que atesorarás para siempre


Zofia May es una fotógrafa de familia, maternidad y recién nacidos que vive en Londres y además es fundadora de Zofia May Photography. Zofia, que ha sido madre tres veces, se especializa en capturar momentos naturales y llenos de emoción, siempre con calidez y autenticidad. Aquí comparte su experiencia en fotografía familiar para ayudarte a elegir las mejores fotos para el fotolibro de tu bebé.
Antes de que tu bebé cumpla un año, es fácil que ya tengas 10 000 fotos en el móvil. Y aunque es genial guardarlas, los móviles se pierden, la tecnología falla y la nube resulta impersonal. Seamos sinceros: ¿sabemos realmente cómo accederemos a nuestras fotos digitales dentro de 10, 20 o 30 años? Crear un fotolibro impreso de tu bebé es una de las mejores formas de preservar tus recuerdos favoritos de esta etapa tan fugaz.
El objetivo de los fotolibros de bebé no es la perfección; es guardar esos detalles que un día olvidarás: esa blandura, esa somnolencia, cómo encajaba en tus brazos, el caos y la calma. Sobre todo cuando estabas tan cansada que apenas recordabas tu propio nombre. Un fotolibro te ayuda a contar la historia de su etapa de bebé de una forma que tu yo del futuro te agradecerá.
Tanto si llevas tres meses como si tu peque ya está en el cole, nunca es demasiado tarde ni demasiado pronto para crear el fotolibro de tu bebé. Centrémonos en momentos con significado, no en imágenes perfectas.
Como madre de tres y fotógrafa familiar, he creado muchísimos fotolibros de bebé; para mí y para las familias con las que trabajo. Sé lo abrumador que puede parecer, pero también lo gratificante que es cuando por fin llega ese libro y ves la historia de tu bebé en páginas impresas.
Aquí tienes una guía sencilla, paso a paso, para empezar:
Foto: Zofia May
Antes de sumergirte en el carrete del móvil, piensa qué tipo de historia quieres que cuente el libro.
¿Es un libro solo para el primer año?
¿Documentará una estación o un capítulo concreto (como los días de recién nacido o la primera Navidad)?
¿Seguirá hitos clave como las primeras sonrisas, los primeros pasos o las primeras veces comiendo y manchándolo todo?
Tener un enfoque claro guiará tus decisiones y hará que los siguientes pasos sean mucho más fáciles.
Foto: Zofia May
Crea una carpeta aparte solo para las posibles fotos del fotolibro. Mientras te desplazas por el carrete del móvil, ten en mente el objetivo de tu libro (del paso uno). No le des demasiadas vueltas en esta fase; si una foto te salta a la vista o te hace sentir algo, añádela.
Cuando tengas tu preselección, empieza a refinar:
elimina todo lo borroso, demasiado oscuro o con filtros muy marcados
prioriza las versiones de alta calidad (evita capturas de pantalla o descargas comprimidas)
busca ojos nítidos, luz suave y tonos naturales
Cuando tengas tu selección inicial (y está perfectamente bien si empieza con 150 fotos), tómate un descanso. Cuando vuelvas con la mirada fresca, reduce aún más hasta quedarte con el número adecuado para tu fotolibro; según el diseño y el tamaño, algo entre 20 y 50 imágenes suele funcionar muy bien.
Foto: Zofia May
No pases de largo las fotos imperfectas que cuentan una historia. Una foto con la secadora llena de bodis diminutos al fondo puede parecer cargada, pero encierra toda una temporada de recuerdos. Una foto de tu pareja dormida con el bebé sobre su pecho quizá no sea técnicamente perfecta, pero puede ser la que te emocione dentro de un tiempo.
En caso de duda, elige la emoción antes que el encuadre.
Foto: Zofia May
Que tu fotolibro no se quede solo en caritas adorables (que nos encantan). Hagamos un retrato completo de esta etapa con imágenes como:
tú dentro del encuadre (sí, tú: cansada, feliz, sobreviviendo). Formas parte de la historia.
algunos hitos: primeros mimos, primeros baños, primeros pasos.
bebé dormido con luz suave.
manitas, piececitos y rizos de bebé.
juguetes favoritos, mantita de apego y chupetes.
vida cotidiana: paseos en carrito, mimos de la mañana, comidas caóticas en la cocina.
fotos que muestren la escala: en brazos, en la cuna, junto a un osito.
una que te haga reír y otra que te haga llorar.
Foto: Zofia May
Mézclalo un poco:
planos generales y primeros planos.
fotos espontáneas y preparadas.
momentos tranquilos y juguetones.
color y quizá un poco de blanco y negro.
Alterna diseños y orientaciones, y no tengas miedo de dejar espacio en blanco alrededor de tus fotos favoritas. Eso les da aire.
Foto: Zofia May
Este fotolibro no va de curar un feed de Instagram. Es un reflejo real de un momento real. No te preocupes por algo de desorden, un horizonte torcido o un enfoque algo suave si el momento se siente auténtico.
No necesitas una foto por cada semana o cada mes. Solo las suficientes para encender el recuerdo.
Foto: Emily Kudiersky
no uses capturas de pantalla de baja resolución ni descargas de redes sociales.
evita los filtros sobreeditados: mejor un look natural y atemporal.
salta las cinco fotos casi idénticas del mismo momento.
no satures todas las páginas: el espacio hace que las fotos brillen.
cuidado con las imágenes demasiado oscuras: no siempre se imprimen bien.
Foto: Emily Kudiersky
Ya tienes lo que necesitas: los recuerdos, los momentos y el amor.
Elige un puñado de fotos que te encojan el corazón. Deja que ellas guíen la historia. Y cuando quieras, imprime el fotolibro de tu bebé, porque estas son las páginas a las que volverás una y otra vez.
Y cuando esté listo, etiqueta a @popsa si te apetece compartir tu creación; nos encanta ver cómo las familias dan vida a sus recuerdos.