¿Qué tendencias musicales te están gustando en lo que llevamos de 2026?
La mayor tendencia que veo es que se siguen desdibujando las fronteras entre el jazz, la música electrónica, la cultura de la escucha atenta y los espacios comunitarios. Hay ganas de volver a una música más humana, improvisada y guiada por las emociones: desde las influencias del broken beat y el bruk que regresan a la cultura de club, hasta la estética del jazz espiritual que da forma a los sonidos ambientales y electrónicos, pasando por los músicos de jazz que trabajan cada vez más con actuaciones electrónicas en directo.
Al mismo tiempo, el público tiende hacia experiencias más íntimas y conscientes: bares con sistemas de sonido de alta fidelidad, locales gestionados por los propios artistas, espacios culturales híbridos y festivales más pequeños impulsados por la comunidad, en lugar de macroeventos comerciales. Ahora el género importa menos que la energía y la selección artística. Las escenas más interesantes son las que reúnen jazz, soul, dub, ambient, afrofusión y música electrónica experimental de una manera abierta, comunitaria y orientada al futuro.