Usa el entorno
Algunos de los mejores retratos se obtienen cuando los niños simplemente disfrutan de sus actividades favoritas. Construir una torre, saltar en una cama elástica o columpiarse en el parque: ¡este su elemento natural!
En casa, dedica un momento a retirar los objetos que les puedan distraer antes de empezar. Luego, céntrate en capturar los momentos que querrás recordar: su osito de peluche preferido, su caótico rincón de juegos o el parque al que siempre piden ir. Estos espacios familiares ayudan a los niños a sentirse cómodos y sacar sus expresiones más auténticas.
Si estás dentro de una casa, anímales a jugar cerca de una ventana, orientados a ella o de forma que la luz suave les ilumine desde un lado. La luz natural suele ser agradable y favorecedora, así que apaga las luces y evita tonos discordantes. En estos casos, la orientación del niño puede marcar una gran diferencia.