Paso 1: elige las fotos adecuadas
Seleccionar qué fotos quieres imprimir es la primera parte del proceso. Obviamente, debes elegir imágenes valiosas, pero también hay algunas consideraciones técnicas. Debes optar por imágenes que tengan buena iluminación y enfoque. Si se ven oscuras y borrosas en tu pantalla, se verán aún más oscuras y borrosas al imprimirlas. Sin embargo, lo más importante es elegir archivos originales de alta resolución. La buena noticia es que esto es muy fácil de hacer bien, siempre y cuando evites un error común.
Las cámaras modernas toman imágenes increíbles en alta resolución. Una cámara de 24 megapíxeles (una opción común en smartphones) captura una imagen de aproximadamente 4000 x 6000 píxeles. A 300 puntos por pulgada (el estándar básico para una impresión de alta calidad que se va a ver de cerca), puedes imprimir un lienzo de aproximadamente 33 x 50 cm antes de tener siquiera que plantearte reescalar o bajar la resolución de impresión.
Aquí está la trampa: esos archivos de 24 MP son bastante grandes, por lo que cuando compartes una imagen por WhatsApp, Facebook, Instagram u otra red social, normalmente se comprime. Esto es bueno si quieres que tus imágenes se suban rápido, pero es terrible para la calidad de impresión. Dependiendo de la imagen original y la configuración de subida, un archivo de 24 MP puede reducirse a uno de 12 MP o incluso de 2 MP.
Si las fotos son tuyas, entonces probablemente tienes los originales. Asegúrate de seleccionarlos cuando vayas a imprimir. Si quieres imprimir imágenes que alguien te ha enviado, para obtener los mejores resultados deberías pedirle que te envíe los originales a través de un servicio de transferencia de archivos como Dropbox o Google Drive.