Lo que hemos tenido que demostrar a B Lab
El proceso de certificación de B Lab está diseñado para evaluar todas las facetas del impacto de una empresa. Lo analiza de forma holística: gobernanza, trato a las personas del equipo, compromiso con la comunidad, gestión ambiental y el valor que se entrega a los clientes.
En nuestro caso, Popsa tuvo que demostrar que nuestras estructuras internas de gobernanza no solo sirven a los accionistas, sino que también protegen los intereses de las personas del equipo, las comunidades locales y el planeta. Esto supuso revisar nuestros estatutos sociales para quedar legalmente obligadas a tener en cuenta el bienestar de todas las partes interesadas siempre que tomamos decisiones estratégicas.
También tuvimos que probar que a nuestra plantilla se la trata con equidad y respeto. Destacamos nuestro compromiso con ofrecer una compensación competitiva, fomentar un entorno de trabajo inclusivo y solicitar de forma periódica comentarios para seguir mejorando.
En cuanto al impacto en la comunidad, ha sido clave demostrar cómo colaboramos con instalaciones de producción locales, cómo donamos a causas relevantes y cómo apoyamos iniciativas sociales, evidenciando que nuestra presencia local beneficia realmente a los barrios en los que operamos.
En el frente ambiental, B Lab nos ha exigido pruebas detalladas de cómo medimos y mitigamos nuestro impacto. Hemos presentado datos de todo, desde nuestra compensación de carbono, que calculamos cada trimestre, hasta el paso a embalaje sin plástico y a papel certificado FSC, iniciativas diseñadas para reducir nuestra huella en toda la cadena.
Por último, han examinado nuestra relación con quienes nos compran, verificando que protegemos la privacidad, entregamos productos de alta calidad de forma responsable y mantenemos una comunicación honesta y transparente.
Después nos han auditado para confirmar nuestra inversión en medidas estrictas de protección de datos y en un diseño fácil de usar, de modo que todas las personas, incluso las menos tecnológicas, puedan preservar sus recuerdos.
Nuestro motor de IA generativa está diseñado para ser potente y respetuoso con la privacidad, un enfoque que creemos nos distingue en el ámbito de la IA.
Tras aportar pruebas detalladas en toda la empresa, pasar la revisión de riesgos y obtener más de los 80 puntos necesarios en la Evaluación de Impacto B, nos unimos oficialmente a la creciente comunidad de Empresas B, que ya reúne a más de 9 000 empresas en todo el mundo.